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domingo, 4 de marzo de 2012

Siempre el mismo día (o One day)

La directora danesa Lone Scherfig, a pesar de haber cambiado de aires abriéndose a la industria en habla inglesa, su temática fílmica sigue rondando un interés por descubrir historias de personajes dispuestos a experimentar de la vida, a ir conociendo y reconociéndose a sí mismos al riesgo de fracasar o motivarse en el camino. One day (2011) cuenta la historia de dos amigos, Emma (Anne Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess), y su anecdótica relación que vacila entre una amistad y un amor platónico, teniendo como única fecha de referencia el día que se conocieron: el 15 de julio. Lo más llamativo de este filme es sobre su formalidad narrativa. Scherfig husmea las vivencias y sentimientos de estos dos personajes al correr de los años. Es así como vemos a cada uno cambiando tanto en su aspecto físico como en su razonamiento, sea pasando por buenas o malas etapas. Cada uno viviendo por separado, aunque siempre conectados a pesar de la distancia mediante llamadas o breves encuentros; siempre uno dependiente del otro.

Al igual que en su anterior película, An education (2009), Scherfig habla de los cambios; del paso de la jovialidad a la madurez, en algunos casos, a la fuerza; de personas expuestas a las experiencias, unas cediendo y otras razonando. Emma y Dexter son dos personajes que van tomando rutas distintas. Uno mundano, la otra idealista; él viviendo a cada paso, la otra aguardando al amor. Existe además un estado que los tiene intrigados a ambos: la posibilidad de estar juntos. One day se acoge a la frase de “vivir como si fuera el último día”. La directora hace de su filme un melodrama aleccionador donde son las acciones iniciales de esta pareja las que terminarán prevaleciendo hasta el final. One day tiene las mismas debilidades de An education, un drama convencional de tintes light, aunque logra alcanzar mejores expectativas que la nominada al Oscar. El cine de Scherfig parece estar embaucado por la ruta de la moralidad y el aprendizaje, dejando de lado una mirada más íntima o romántica. One day se eleva por lo superficial, lo imaginable, la tragedia fácil y el cierre de postal.

jueves, 4 de marzo de 2010

PREMIOS OSCAR 2010: An education (Enseñanza de vida)


An education es una película que desarrolla el frenesí de la juventud europea, en general, de los años 60’s. Para entonces la existencia de una masa sofisticada era prueba de una generación que no se encontraba adepta a los convencionalismos. Los viejos ortodoxos estaban casi moribundos dentro de un paradigma que se había arraigado a las nuevas artes tales como la música norteamericana, el cine francés y el estilo de vida free.




La historia se centra en Jenny, una joven de 16 años que vive un ritmo académico adelantado para su generación. El propósito de ello es el deseo de alcanzar una futura vacante dentro de Oxford con la intención de estudiar la lengua inglesa. Naturalmente Jenny no está convencida a este estilo de vida; estilo que fue impuesto por su dictatorial padre y que se niega a que su hija tenga algún roce con ciertos agentes educativos que no sean afines a su “plan curricular”. Jenny sabe francés, es conocedora y amante de la pintura. Uno de sus grandes sueños es viajar a Francia, saber más de la pintura y entender las películas francesas. La rebeldía de la joven frente a su padre siempre está latente. La relación de padre a hija es correspondiente a la de conservador y hippie. La imagen maternal es casi ausente, como dando a entender que los aposentos de esta familia londinense de clase media estuviese viviendo aún los años pretéritos a los sesenta. Jenny es un huésped dentro de su casa, es por eso que no es de extrañar que se aproximara una revolución frente al padre autoritario, esto es gracias a la aparición de David, un hombre de 35, un prototipo moldeado por su propia generación. La imagen de David es tan sofisticada como la vida que Jenny anhela poseer; es por eso que la joven deja de ser víctima de sus necesidades para dejarse llevar por sus verdaderos deseos; ser parte del estereotipo. Abandonar la escuela será una de sus acciones, por lo tanto, lo que había sido un plan familiar-educativo, pasa a ser un reemplazo por la imagen idealizada de David. Los padres de Jenny se dejan embelesar por el carisma de este extraño individuo que observan como una nueva opción para su hija. El casarse con él, un personaje –que según palabras del treintañero –ha estudiado en Oxford y conoce al mismo C.S. Lewis, es una oportunidad para que su hija salte todas las vallas que ella planeaba realizar. David es como una metodología de educación a corto plazo. Los planes se diluyen cuando el maduro David da al descubierto su vida matrimonial. Jenny entonces considera una vez más tomar la escuela para alcanzar la vacante de Oxford, y lo logra.





An education es una de esas películas que la vez y la puedes disfrutar, pero que al día siguientes has olvidado. La directora Lone Scherfig (Italiano para principiantes; Wilbur se quiere suicidar) da una gran debilidad a la película cuando muestra la carga dramática del asunto, suceso que da paso a una solución a forma de moraleja reducida en tan solo unos diez minutos. Apenas iniciado el drama la solución ya está en manos de sus personajes y cuando menos se espera la película ya ha acabado. Una película incierta, que contradice la naturaleza de su personaje principal que a comienzo se expresa evocada a sus ensoñaciones y que al final parece haber madurado en tiempo record o simplemente no le habrá quedado de otra.