martes, 9 de agosto de 2011

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: Las malas intenciones


Las malas intenciones se estrena el 13 de octubre en la cartelera nacional. El siguiente es un artículo puntual del filme que luego de su estreno comercial será merecidamente analizado.
“Dos soles no caben en un mismo cielo”, se repite Cayetana de los Heros (Fátima Buntinx), al enterarse que tendrá un hermanito. Cayetana es fría, solitaria, malintencionada, cruel y perversa. Cayetana es una niña. Las malas intenciones (2011), ópera prima de la peruana Rosario García-Montero, es la historia de una pequeña que aprendió a convivir con la violencia o simplemente es algo que siempre ha sido parte de su naturaleza.
García-Montero habla sobre la dicotomía del “ángel malvado”, la imagen infantil como un ser maligno tanto con su alrededor, y lo que sorprende, como consigo mismo. Cayetana desea la muerte de su alrededor a diestra y siniestra en lugar de brindar un abrazo o un beso en la mejilla. Los adultos la observan, conversan, debaten, tal vez piensan que es parte de su niñez o que se le pasará con un día de vacaciones en la playa. Tanto la madre como los familiares de la pequeña niña se cuestionan sobre el comportamiento de la menor, sin embargo nadie es capaz de conversar el tema con ella. Cayetana parece ser un alma poseída a la que los grandes miran de lejos o rehúyen, nadie es capaz de enfrentarla.
Las malas intenciones es un filme que trata sobre la muerte y la violencia, realidad que existe entre los grandes y chicos, un mundo donde no hay espacio para cuentos infantiles o los paseos familiares, lugar donde Cayetana tiene su mundo violento a sus anchas. Cuestionar el comportamiento de la niña es cuestionarse a sí mismos. Ni su madre ni su chofer ni su amiga son capaces de juzgar su forma de concebir sus ideas, algo que sería una crítica tanto hacia ellos mismos como a su entorno social. Los personajes de Las malas intenciones si bien no tiene el mismo comportamiento de Cayetana, ellos también conviven con esa realidad, sea mediante una enfermedad o frente a la depresión.
La conducta del personaje principal parece estar más bien al margen de lo cotidiano. El terrorismo si bien ha comenzado a tomar poder dentro de la vida limeña, ambos temas, sobre la muerte y la violencia, parecen ya haber coexistido desde hace mucho en dicho territorio, lugar donde cualquier gesta de bondad, tal como la religión o la vida familiar, es cosa de mito. Las malas intenciones es un mundo donde se ha esfumado el “idealista” y solo han quedado “realistas” dentro del campo de batalla. Un mundo donde no existen los verdaderos héroes, solo los personajes de Historia y los monumentos en las plazas. Cayetana es antihéroe, lo demás es puro mito.

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: Trabajar cansa


Justo cuando Helena (Helena Albergaria) ha decidido alquilar un local para emprender un nuevo negocio abriendo un pequeño supermercado, Otávio (Marat Descartes), su esposo, pierde el trabajo repentinamente. La buena fe de la pareja sin embargo no les hará retroceder en sus planes y terminarán por abrir la tienda. Para esto contratarán a Paula (Naloana Lima), una joven que ayudará en los quehaceres del hogar y el cuidado de su pequeña hija, mientras Helena se encargará del negocio y Otávio buscará un nuevo empleo. Trabajar cansa (2011) de Marco Dutra y Juliana Rojas rompe las expectativas de lo que aparentemente parecía ser un filme que crítica la política trabajadora en Brasil con ciertos tintes de humor ácido.
La trama de esta ópera prima parece predecirse al observar como la familia se esfuerza por conservar la calma, por un lado Helena corrigiendo los continuos errores de sus empleados o reparando algunos defectos y percances que manifiesta la tienda, mientras que Otávio visita oficinas, hace llamadas, asiste a entrevistas las cuales ninguna da buenas señas de conseguir un próximo empleo. La tensión se marca, el marido se deprime, la mujer comienza a estresarse, se desquita con la empleada, la pareja pelea, se amista, se vuelven a pelear. Las cosas parecen ir a peor. Todo esto es predecible. Muy a pesar, algo se está cocinando. En toda la trama ha ido ocurriendo sucesos extraños, sucesos insólitos, hechos ajenos a la realidad que nada tienen que ver con la historia de una familia a punto de explotar por el trabajo, sea por el exceso o la carencia de este.
Trabajar cansa luego de armar una serie de argumentos sobre una crisis social respecto a la cotidianeidad del trabajador frustrado, tiene el atrevimiento de insertar una historia absurda a la trama, y lo que es más irónico, es que ha ido sucediendo a vista y paciencia del espectador. Dutra y Rojas sabotean su propio filme insertando un relato alterno que cambia el sentido genérico de las cosas. El mundo realista y objetivo de una familia en crisis económica y nerviosa se enfrenta a lo sugerente, a lo irreal, sucesos que han ido ingresando a escena sigilosamente tras la aparición de un perro que ahuyenta ciertas noches a la dueña del negocio o el defecto de una cañería de esta misma vivienda. Un grupo de eventos sin importancia que van camino a lo incógnito, provocando sospechas y posteriormente dudas sin aclarar.
Este filme brasilero deja en stand-by la comicidad y la sátira para contar una historia de misterio. Dutra y Rojas provocan un filme de terror, y no nos referimos al terror de perder un empleo o el de enfrentar los retos de dirigir un negocio. Helena, víctima del stress, pasa a ser víctima de la paranoia, esto debido a los sonidos extraños que sucede en la tienda cuando invaden los crepúsculos o cada vez que es testigo de hallazgos macabros. La realidad comienza a distorsionarse, la iluminación es cada vez más tenue, el sonido diegético enmudece, se aspira miedo por todos los costados, ya nada te causa gracia. Los directores parecen sugerir cómo la mente parece jugarnos sucio. Los miedos de Helena se han exteriorizado y sólo podrá controlarlos si los entierra y se deshace de la tienda. Trabajar cansa es lograda, uno de los mejores filmes durante este Festival.

lunes, 8 de agosto de 2011

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: La vida útil


La realidad y la ficción se encuentran en el segundo filme de Federico Veiroj. La vida útil (2010) cuenta la historia de Jorge (Jorge Jellinek), un hombre maduro que labora en un cinematógrafo uruguayo que está pasando por una crisis financiera, además de una profunda escasez de público. Lo que era predecible ocurre, la vanagloriada sala de cine ha cerrado sus puertas y ahora Jorge, sin empleo, tendrá que enfrentar una nueva realidad luego de haber laborado toda una vida para la cinemateca. La pregunta es cómo.
A diferencia de Cinema Paradiso (1988), el ambiente nostálgico en La vida útil no es tan marcado, además de no ser un filme que hace alegoría a un monumento símbolo para toda una comunidad. Veiroj no se enfoca ante lucha frontal de mantener vivos a los cinematógrafos, es más bien el interés de observar a los que habitan dentro de este. Jorge es un sujeto que ha dedicado al cine y al cinematógrafo 25 años de su vida. Desde esta premisa el título de la película suena paradójico. Jorge, dentro del cinematógrafo hacía todo, fuera de este, es un solterón que vive con sus padres y tiene unas cuantas dificultades para abordar a una dama. Este hombre maduro ha sido formado por el cine, desligarlo de esto es posiblemente el inicio de una fatalidad.
Jorge, dentro de su contexto laboral, no dialoga, él repasa líneas, modula su voz, se localiza, ficcionaliza su realidad. Su comportamiento está ajustado a parámetros fílmicos, por ejemplo ensayando sobre cómo invitar a alguien a tomar una taza de café o aguardando a la mujer que le gusta a la salida de un cine. Detalles que funcionan en la ficción pero que el hombre va adaptando a su realidad. Jorge pierde su empleo y Veiroj obliga a su personaje a salir de lo ficticio a lo real. Jorge ahora desempleado ha descendido a la realidad, en palabras de Hitchcock, es uno más del montón. Existe entonces aquí la balanza sobre dos vidas distintas, una más alegre que otra. Sin embargo, hay apenas un brote de nostalgia –dicha como una manifestación de lo real; no de lo factible, sino de lo que en verdad ha ocurrido –.
Jorge ya afuera del cine, comienza hacer de su vida una ficción. Imagina, copia, cita, adapta, exterioriza, manipula, encuentra una escena y pone una historia, incluida la banda sonora. Cada paso que toma este hombre maduro –que hace instantes parecía estar a punto de enfermarse de nostalgia –lo aprovecha para revivir sus ideales fílmicos: una clase maestra, el corte de cabello preciso, el traje adecuado, la cita perfecta en el lugar perfecto. El título del filme entonces deja de ser paradójico. Jorge se sirve de la ficción para sobrevivir. Una escena a recordar es su monólogo sobre la mentira, tema expuesto por tantos directores tales como Godard o Fellini, con un distinto estilo en cada uno pero siempre tomándola como una verdad justificada. La vida útil, así como lo menciona su subtítulo, es “un cuento de cine”, sobre los que aman, viven y entienden de cine, aquellos que viven de la mentira, pero con happy ending incluido.

15 Festival de Lima: Sección Paralela: Women are heroe - Guest


WOMEN ARE HEROES
El fotógrafo y artista urbano JR. Realiza Women are heroes (2010), documental que narra las historias de un grupo de mujeres de ciertas sociedades, en Asia, África y América Latina. El proyecto del director es claro, enaltecer la figura de la mujer no precisamente por su condición maternal, sino por su lucha constante de esquivar los prejuicios que la sociedad, sea de castas o universal, les ha ameritado al correr de los años. El filme inicia con una madre gestando. La cámara se preocupa en dar realismo del sufrimiento físico a través de un encuadre cerrado que va recorriendo las tensiones musculares y el sufrimiento de la mujer. JR. solo nos introduce a lo que es la naturaleza heroica del sexo femenino.
Women are heroes es además una propuesta artística. El director a parte de su exposición documental, promueve una exposición fotográfica y grafitera. Este filme tiene como propósito un proyecto personal, uno que refleja la resistencia de la mujer por hacer valer el lado de igualdad de géneros. Cada testimonio es presentado por una fotografía de la protagonista, imagen donde la mujer es sugerente a través de sus gestos remarcados, sea manifestando enfado o afrenta. Brasil, en la favela de Providencia, es uno de los escenarios más vistosos del documental, espacio donde su director aprovecha en crear encanto a partir de la fotografía, sobre la saturación de sus colores y la aceleración de acciones como si fuera un álbum fotográfico.
GUEST
Entre el 2007 y el 2008, el español José Luís Guerín ha sido invitado a una serie de festivales de cine. Guest (2010) es el resultado de los constantes viajes realizados por el director tanto en Europa, Asia y América. Son los ratos libres fuera de sus actividades académicas las que el español aprovecha a insertarse en la ciudad, en su gran parte en las plazuelas o zonas aglomeradas donde comienza a documentar tanto el contexto pero exclusivamente al ciudadano de a pie, el sujeto urbano dispuesto a colaborar con alguna declaración o sentimiento respecto a su misma persona, sociedad o coyuntura. Guest es una agrupación de testimonios prestados. Poco tiene que ver sobre las experiencias dentro de los festivales al que fue invitado. Guerín provoca el diálogo y en ocasiones el debate dentro de sociedades ajenas a su cultura a través de una estética fotográfica muy bien aplicada en su cine.
Guest además posee una rama discursiva. Guerín es el buscador de tragedias y relatos nostálgicos que resalta cada ciudad. Sujetos que son víctimas de la pobreza o del abandono político-estatal son sus personajes principales. Existe una necesidad de manifestar el lado paupérrimo y degradado de cada lugar que visita. No existe una crítica o solución alguna. Guest es contemplativa, víctima de un exotismo, una mirada al subdesarrollo, punto de vista que el director evade cuando se encuentra en Italia o Francia, lugares donde también existen espacios empobrecidos. Un claro ejemplo es su visita a New York donde prefiere entrevistar a un “inmigrante” ebrio. Guerín es selectivo al momento de escoger sus testimonios. Los manifestados en Sudamérica son los más extensos, espacios donde no existe una polaridad. Son mínimos los indicios de desarrollo los que se muestran en estos lugares condenados a la indigencia y la extravagancia según el documental. Guest dentro de todo es un documental bien realizado a mano de un director especializado en dicha materia que graba en blanco y negro lo que serían sus “memorias del subdesarrollo”.

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: Las acacias


Una de las grandes tónicas de las road movies o “películas de carretera” es la de representar a un grupo de personajes que guardan o se resisten a manifestar una condición opuesta a la suya. El largo viaje por carretera de dos o más personas en un mismo vehículo, es la escusa perfecta para poder descubrir la veracidad de los hechos, sobre el lado interno de cada personaje, ese lado borroso e incógnito difícil de percibir a primera vista. Las acacias (2011) es un filme que hurga en lo lado más recóndito de un hombre solitario a través de sus gestos, su silencio y el escaso diálogo.
Pablo Giorgelli dirige una película que dice mucho sin hablar tanto. Rubén (Germán De Silva), un camionero argentino, tiene que llevar un cargamento de madera desde la frontera de Paraguay hasta la ciudad de Buenos Aires, el mismo lugar de destino de Jacinta (Hebe Duarte), una paraguaya que trae una bebe de pocos meses. Rubén, a pedido de un amigo, hará el favor a Jacinta de transportarla. Giorgelli junta a dos extraños, dos sujetos de naciones distintas que se van conociendo mediante sus escasas acciones y reacciones; prendiendo un cigarrillo uno, abriendo la ventana la otra. Rubén y Jacinta si bien comparten sus vidas superficialmente, el trayecto provocará que ambos vayan aflorando lo reprimido, un lado de sus historias que evoca soledad y nostalgia.
Los dos personajes de Las acacias coinciden en no expresar oralmente detalles de sus vidas. Jacinta tiene un presente que ha dejado sin padre a su hija, mientras que Rubén posee un pasado que lo ha dejado sin familia. Ambos son huérfanos, un vínculo que los une y los hace entrar en confianza sin la necesidad de diálogos. Entre Rubén y Jacinta no existen conversaciones, son apenas breves intercambios de palabras lo que sucede, pero en su mayor parte es mediante los silencios que estos se comunican. Cada vez que Rubén mira a la niña, este manifiesta un afecto paternal. Jacinta, por su lado, provoca una relación marital cada vez que consiente a Rubén dejándolo descansar o aplazándole el tiempo de llegada a Buenos Aires. Cada uno busca del otro eso que ha extraviado o le es ausente.
Las acacias es la historia de dos personas que van subsanando sus vacíos –de su pasado o su presente –a través del otro. Dos desconocidos que en medio del silencio y las miradas van acertando lo que piensa o siente el otro. Rubén, Jacinta y la niña, es el relato de una familia provisional que se enrumba en un camino de encuentros personales, pero a la vez ajenos. Las acacias no cumple con las expectativas a pesar de haber ganado un premio a Mejor Ópera Prima en el último certamen del Cannes. Su finalidad contemplativa termina por desmotivar al propio filme.

domingo, 7 de agosto de 2011

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: Por tu culpa


El drama de intimidad puede sucederse de dos formas, a través de la interiorización o la exteriorización de los personajes. En el primero estos están sometidos a un estudio a fondo sobre sus sentimientos y pensamientos, comportamientos herméticos que se van interpretando a través de un ejercicio subjetivo. El otro es la manifestación de la cotidianidad, hechos objetivos donde nada es fingido, donde todo es real y actual. Por tu culpa (2010) toma la senda de esta última. La historia de Julieta (Erica Rivas), una madre de familia que cuida de sus dos hijos y que más tarde será culpada de un cargo que merece meditación.
Anahí Berneri dirige este drama maternal sobre la intimidad de un hogar. Este filme aporta debido a que a diferencia de otros ejemplares que narran un suceso cotidiano de una familia, Por tu culpa no se encierra bajo las cuatro paredes de un domicilio. Berneri hace una introducción a la historia. La película narra los hechos que ocurren un día cualquiera cuando una madre cuida de sus dos menores hijos, un cuadro que en lo habitual enfoca la ternura y la abnegación propio de la maternidad, pero que en lugar de esto manifiesta el agotamiento, el stress y el abandono. Julieta es víctima del bochorno provocado por la hiperactividad de sus hijos, lidiando además con su espacio laboral que ha mudado a casa y que inútilmente intenta efectuarlo. Un incidente ocurre y Julieta junto a sus hijos viajan al hospital. Es así como la intimidad de esta familia de a tres se muda hacia el espacio público.
Berneri aquí emprende lo novedoso. Lo íntimo de pronto deja de serlo, no por la mirada del espectador, sino por desarrollarse dentro de la misma ficción. Julieta es víctima del cuestionamiento social. En su hogar existen hechos diarios e íntimos, pero afuera existen leyes y evidencias. Es aquí cuando la madre ahora se enfrenta a dos realidades, la suya, de criar en solitario a dos hijos pequeños, y la social, sobre cómo esta observa y juzga su espacio, uno que ellos en gran parte especulan o desconocen. Por tu culpa se torna entonces más realista. La leve vitalidad de la madre que se observaba a inicios de la película se ha desvanecido. La imagen de Julieta es frustrante, sensible a los ataques. La mirada baja, el cabello despeinado, ojeras pronunciadas, distintivos que exponen a la mujer a ser culpada de algo que incluso nosotros no estamos seguros si es cierto o calumnia. Julieta parece llevar un estigma que juega en su contra, una suerte de mancha de sangre que se ha teñido en su polo, la cual ella misma lucha por esterilizar.
Por tu culpa es un filme que sugiere a partir de la intimidad familiar –bajo el continuo ejercicio de planos cerrados que nos obligan a ser objetivos con los personajes y sus hechos –. Berneri pone en balanza el juicio sobre un hogar donde no existe una imagen paternal, un lugar donde la tecnología es partícipe de una crueldad apropiada en el comportamiento infantil, un contexto social que parece funcionar bajo los prejuicios antes que los juicios. El filme pone en cuestión y en duda todo esto. La película sugiere desde el sentido que más de un personaje está bajo pena de sospecha. En Por tu culpa existe más de un culpable.

15 Festival de Lima: Sección Competencia de Ficción: Jean Gentil


Jean Remy ha viajado de Haití a República Dominicana en busca de trabajo. Sus habilidades son las contables, pero también se desenvuelve como profesor. Además de su lengua aborigen, él sabe francés, inglés y español. Es un creyente fervoroso de Dios y nunca ha tenido un encuentro sexual. Jean Remy es un extranjero en un lugar donde tiene las de perder. No tiene familia ni amigos ni alguna evidencia de vida.
Jean Gentil (2010), codirigida por Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán, es la historia sobre un incomprendido en busca de fe, una que no necesariamente se sostiene de una divinidad, sino de sí mismo. Jean es un sujeto a la medida de una realidad distinta a la que encontró en República Dominicana. La búsqueda de trabajo de pronto es el reconocimiento de un mundo al que no está conforme y se resiste a acostumbrarse. La marginación y los prejuicios si bien están en el aire, Jean no es víctima de ninguno de ellos. Los personajes que va encontrando en su lugar irán invitándolo a que ingrese a la cotidianidad de su nuevo contexto, sea recibiendo un empleo como constructor o teniendo una cita sexual a su disposición, actitudes que el protagonista siempre rechaza.
Jean es un sujeto que se niega a conocer ese mundo esperando más bien ser reconocido. Hay una fe acérrima a sí mismo. Su carta de presentación es casi siempre su saludo formal: “se hablar inglés, francés y español”, dice. La urbanidad sin embargo es una realidad arraigada a todo este territorio, incluso en el espacio natural, a punto de convertirse en un sembrío de edificios y otras construcciones. Jean Gentil posee una nitidez real en sus imágenes casi a manera de un documental. Las desventuras de Jean pasan a ser un testimonio sobre la inmigración y la resistencia a ser parte de.