La nueva película de Payal Kapadia se abre con el reconocimiento a una caótica Mumbai en plena nocturnidad. A medida que los travellings se desplazan entre la rutina y el gentío, comenzamos a escuchar una serie de testimonios en off, voces de personas sin nombre, los habitantes no originarios de esa ciudad a la que lograron adaptarse, pero que a pesar no se atreverían a mencionarla como su hogar. Lo que sigue es la historia central, el de tres empleadas de un hospital, personas que por circunstancias tiempo atrás se vieron obligadas a dejar sus lugares natales para laborar en esa ciudad a la que ciertamente tampoco reconocen como su territorio. All We Imagine As Light (2024) es una serie de crónicas de un aliento melancólico. Estamos ante una comunidad de postergados. Gente a la que vemos asumiendo una rutina, yendo al mismo ritmo que la ciudad demanda, sin embargo, reprimen rabia, inconformidad, soledad. Es un comportamiento al que se han habituado: el seguir avanzando entre la acumulación de conflictos que reconocen a su paso. De pronto, es como si la dramática de esta película no estuviera lejos de los dramas sociales que sufren los refugiados en territorio europeo. Claro que, en este caso, los personajes de Kapadia, en teoría, no están fuera de su jurisdicción.
viernes, 24 de mayo de 2024
Cannes 2024: All We Imagine As Light (Sélection Officielle)
lunes, 4 de abril de 2022
CPH:DOX 2022: A Night of Knowing Nothing
Los primeros minutos de A Night of Knowing Nothing (2021) me recuerdan a My Mexican Bretzel (2019). Cartas abandonadas, una voz femenina, un romance prohibido. Ciertamente, aquí el anonimato de la emisora nos anticipa que estamos tratando con un testimonio que tiene un mayor grado de postergación que el diario de la mujer del documental español. A esto se suman los antecedentes o coyuntura a la que alude la escritora en sus misivas. Ya con eso, el documental de la directora Payal Kapadia va por un camino totalmente distinto al de Nuria Giménez. La introducción a un escenario melodramático no es más que una excusa para derivarnos a una pugna política en terreno universitario. En consecuencia, es que la película ahora me persuade a vislumbrar un nuevo vínculo. Se me viene a la mente el ambiente del Mayo del 68. Diversos directores franceses, e incluso uno italiano como Bernardo Bertolucci, a través de su película The Dreamers (2003), promovieron historias en donde se ejerce una dialéctica entre la política comprometida y los primeros amores desde la experiencia de los universitarios en plena efervescencia social. El amor en A Night of Knowing Nothing si bien no es contemplada en primer plano, salvo en la introducción de la película, su referencia es suficiente para detectar de que estamos ante una relación amorosa sintomática; es decir, consecuencia de una divergencia social latente en la nación hindú.



