Una película sostenida por conflictos en paralelo, siendo uno efecto del otro. Will You Still Be My Friend (2026), ópera prima del taiwanés Lu Po-shun, nos retrata la frágil e intermitente relación entre dos niños afectada por los problemas de adultos. La familia de Jasper (Aloysius Looi) deja Singapur para iniciar un negocio de paneles solares en una aldea pesquera de Taiwán. Ahí conocerá a Jun (Jaden Wang), el nieto de una familia asociada a la venta de terrenos. Ambas familias iniciarán negocios mientras los niños se dedicarán a pasar el rato juntos. Aquí vale poner en contexto el impacto de la proliferación de los paneles solares en zonas de pesquería artesanal, tecnología que ha presentado beneficios como desafíos, tales como el incremento inmobiliario o la alteración ecológica afectando la presencia de ciertas especies. Dicho esto, la película observa de manera superficial ese desequilibrio, lo suficiente como para que el espectador sea consciente de que existe una disputa en pie entre los que apuestan por ese negocio y la comunidad, en su mayoría dedicados a la pesca. Ahora, ciertamente, el director omite si sea mejor o peor el que este poblado continúe su sociedad con esa nueva industria, lo cierto es que su avance no cesa, así como los daños colaterales, siendo el caso de los niños el mayor interés para su trama.
lunes, 21 de septiembre de 2026
74 San Sebastián: Will You Still Be My Friend (New Directors)
Dicho
esto, la amistad entre Jasper y Jun será una suerte de medidor sobre cómo va la
relación entre los paneles solares y la comunidad. En tiempos tranquilos, los
menores disfrutan de su mutua compañía; en tiempos de tensión, ellos se verán
forzados a tomar su distancia uno del otro. Al margen de que los grandes
incentiven a los menores de forma textual el no seguir con esa amistad -al
mejor estilo de “Romeo y Julieta”-, lo más dramático es que los mismos niños
comienzan a tomar esa iniciativa del distanciamiento por instinto. Es como
tener una alarma interna que te indica que se acabó al juego hasta nuevo aviso.
En tanto, el nombre del título se convertirá en una suerte de frase leitmotiv,
un recurrente que los personajes intercambian continuamente en seña de que las
riñas o discusiones nacidas por esa alarma no tiene la más mínima sinceridad en
comparación a los sentimientos que comparten. Will You Still Be My Friend
da señas de inicio a fin de que estamos ante una unión que nunca estará en
condiciones normales. Lu Po-shun es realista en cuanto a esa brecha que generan
los adultos. No es suficiente el diálogo. Es como si el problema fuese de raíz
y, en tanto, no hay manera de llegar a un consenso por lo pronto. Esto deja a
los menores a orillas del desaliento. Estamos ante una película desoladora que,
ciertamente, no hubiera sido más o menos dolorosa si se encaminara por el melodrama o
la simple amistad.
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