Un carácter beligerante resuena a lo largo de la nueva película del director Pedro Pinho. Sergio (Sergio Coragem) es un portugués que es convocado para desarrollar un plan ambiental que pudiera poner en marcha la construcción de una carretera que conecte una zona desértica con una zona selvática en un país africano. Es mediante esa premisa que O Riso e a Faca (2025) devela un choque ideológico a propósito de la interacción entre un bando neocolonialista y otro colonizado. Ahora, ese versus no manifiesta un lado bueno y otro malo. De hecho, cada uno aquí colabora con la preservación de la discordia, todos, excepto Sergio, el recién llegado, quien como nuevo en el vecindario y en calidad de inspector ambiental observará desde una postura pasiva y abogando por el respeto hacia lo ajeno. Lo del “respeto a lo ajeno” aquí es muy amplio. Es en razón a ello que Pinho se toma el tiempo necesario para desarrollar la postura de su personaje, la cual resulta un desafío mantener en dicho perímetro en donde lo hostil se refleja a través de la naturaleza como de la propia gente, sean autóctonos o foráneos. Así iremos reconociendo una variedad de retos para la tarea de Sergio y, por tanto, para la fundación de un consenso colectivo que pudiera unir algo mucho más que una carretera.
sábado, 17 de mayo de 2025
Cannes 2025: I Only Rest In The Storm (Un Certain Regard)
lunes, 28 de septiembre de 2020
XI Festival Al Este de Lima: Epicentro (Al Este Especial)
Del 1 al 11 de octubre inicia una nueva edición del festival Al Este, en esta ocasión en modo online. Sus películas se proyectarán en la plataforma virtual El Ekran. Inicio la cobertura con una de las películas más interesantes del programa.
Las secuencias más atractivas en el documental de Hubert Sauper es cuando se define esa relación entre el concepto de la utopía y el cine como constructor de versiones históricas. A partir de una remembranza al hundimiento del acorazado Maine en aguas cubanas, Epicentro (2020) nos recuerda, por entonces, una nueva modalidad de colonialismo que emprendió EEUU. A un paso de ingresar al siglo XX, esta gran potencia puso en obra un plan que les sirviera de excusa para “liberar” a Cuba de España. La guerra entre EEUU y la antigua potencia colonizadora resultó ser una lucha de intereses económicos, y no solo fue el enfrentamiento bélico lo que definió el triunfo del país norteamericano, sino también todo un montaje que difundió esta misma nación mediante canales nacionales como internacionales. La prensa y el cine, en efecto, abrieron el telón del escenario, aquel que inauguraría la utopía en donde se presentaba a EEUU como un país democrático, comprometido a democratizar el mundo, especialmente a países dueños de fuentes por explotar o de territorios estratégicos que fundieran mercados o libre comercio para los liberadores.





