viernes, 11 de julio de 2014

Jersey Boys

Decepcionante la última película de Clint Eastwood. Desde sus protagonistas esforzándose por recitar la perorata italoamericana, hasta su desacertado módulo narrativo explayado a múltiples narradores en primera persona, cualidad que dada las circunstancias expuestas más parecen aludir a una representación sitcom que a lo testimonial. Jersey Boys (2013) es fascinación para los fanáticos de The Four Seasons, o mejor aún, de Frankie Valli (John Lloyd Young), de quien se representará a modo “puntual” su carrera como vocalista dentro del cuarteto durante los años 60, y tan solo un extracto de su temporada como solista por los años 70, etapa también fructífera. En contraparte, y ajeno a nostalgias o fanatismos, el último filme de Eastwood se manifiesta también como una comedia con poca gracia (¿se imaginan a Eastwood intentando ser gracioso en territorio ajeno?, así de cómica son las situaciones); un drama epidérmico, casi desinteresado en provocar una afección sentimental que más bien depende del carisma de sus protagonistas; y, por último, sintetizando o dejando irresolutas diversas acciones. Clint Eastwood al desmenuzar la intimidad, tanto del grupo como la de Frankie Valli en forma independiente, documenta, mas no profundiza. Otras flaquezas del filme: una mafia italiana en su versión más complaciente, la biografía “de alcoba” amputada (básico en el historial de todo intérprete musical) y un final insoportablemente Glee que mancilla un tema clave del género disco. Y a propósito de esto, John Lloyd Young insistiendo en la misma modulación de voz del Valli de los 60, cuando distinta es su interpretación en la etapa de los 70. Son dos Frankie Valli distintos. Pero bueno, eso último un comentario de fanático.

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