miércoles, 23 de julio de 2014

18 Festival de Lima: Conferencia de Prensa


El día de hoy se anunció las películas que se programarán para esta nueva edición del Festival de Lima, la cual remarca una gran presencia de filmes que estuvieron presentes este año durante el Festival de Cannes. Sin más, estas son las selecciones en competencia:

SECCIÓN OFICIAL - FICCIÓN / 19 PELÍCULAS
ARGENTINA - ESPAÑA
RELATOS SALVAJES de Damián Szifron.

ARGENTINA - FRANCIA
CIENCIAS NATURALES de Matías Lucchesi.

ARGENTINA – FRANCIA – MEXICO – USA – BRASIL - HOLANDA          
JAUJA de Lisandro Alonso.

ARGENTINA – POLONIA – COLOMBIA - ALEMANIA - FRANCIA
REFUGIADO de Diego Lerman.

BRASIL
LOBO ATRÁS DA PORTA de Fernando Coimbra.
HOMEM DAS MULTIDÕES de Marcelo Gomes, Cao Guimarães.

CHILE – FRANCIA - ARGENTINA
LAS NIÑAS QUISPE de Sebastián Sepúlveda.

CHILE-FRANCIA
MATAR A UN HOMBRE de Alejandro Fernández Almendras.

COLOMBIA - FRANCIA
TIERRA EN LA LENGUA de Ruben Mendoza.
GENTE DE BIEN de Franco Lolli.

CUBA
CONDUCTA de Eduardo Daranas.

MÉXICO
GÜEROS  de Alonso Ruizpalacios.
MANTO ACUÍFERO de Michael Rowe.

PERÚ
VIEJOS AMIGOS de Fernando Villarán.
LA COSA de Álvaro Velarde.
NN de Héctor Galvez.

PERÚ – COLOMBIA
CLIMAS de Enrica Pérez.

URUGUAY – ARGENTINA 
EL LUGAR DEL HIJO de Manuel Nieto Zas.

VENEZUELA – PERÚ – ALEMANIA
PELO MALO de Mariana Rondón.

SECCIÓN OFICIAL - DOCUMENTAL / 12 PELÍCULAS
ARGENTINA
MARAVILLA, LA PELÍCULA de Juan Pablo Cadaveira.
EL COLOR QUE CAYÓ DEL CIELO de Sergio Wolf.
ÍCAROS de Georgina Barreiro.

BRASIL – FRANCIA - ITALIA
REPARE BEM de María de Medeiros

COLOMBIA – ESTADOS UNIDOS
MARMATO de Mark Grieco.

CUBA-ESTADOS UNIDOS-JAPÓN
MATEO: UN CUENTO FOLCLÓRICO CUBANO de Aaron I. Naar.

ECUADOR - ARGENTINA
LA MUERTE DE JAIME ROLDÓS  de Manolo Sarmiento y Lisandra I. Rivera.

EL SALVADOR – REINO UNIDO
EL INGENIERO de Juan Passarelli, Mathew Charles.

MÉXICO
ECO DE LA MONTAÑA de Nicolas Echevarría.

MÉXICO – CANADÁ – ESTADOS UNIDOS – ALEMANIA
LOS AÑOS DE FIERRO de Santiago Esteinou.

PERÚ
LA CURIOSA VIDA DE PITER EUSTAQUIO RENGIFO UCULMANA de Gianfranco Annichini.

PERÚ - SUECIA
TEMPESTAD EN LOS ANDES de Mikael Winström.

LAS RECOMENDADAS
Sección Oficial Ficción: Indispensables son las 4 películas argentinas las cuales se estrenaron en el último Cannes, salvo Ciencias naturales, presentada en el último Festival de Berlín. La ópera prima de Fernando Coimbra, Lobo atrás da porta, trae muy buenas críticas. A tomar en cuenta Matar a un hombre, nueva película del chileno Alejandro Fernández Almendras. Gente de bien, ópera prima del colombiano Franco Lolli, presentando en la Semana de Crítica de Cannes. La mexicana Güeros, mejor ópera prima en el Festival de Berlín. De los 4 estrenos peruanos, sin duda NN de Héctor Galvez es la que crea mayores expectativas, a esta le sigue Climas de Enrica Pérez. Por último, Pelo malo, película venezolana gran acogida por varios festivales.

Sección Oficial Documental: Maravilla la película, sobre el boxeador argentino, y El color que cayó del cielo, de Sergio Wolf. La colombiana Marmato, seleccionada en el último Sundance. La peruana La curiosa vida de Piter, de Gianfranco Annichini.

Resto de secciones: Importantes son Winter sleep, última ganadora de la Palma de Oro, de Nuri Bilge Ceylan; Cold in July de Jim Mickle; Journey to the west de Tsai Ming Liang, Like father like son de Hirokazu Koreeda; The missing picture de Rithy Panh. Otras a tomar en cuenta: Kindergarten teacher de Nadav Lapid, The owners de Adilkhan Yerzhanov y La danza de la realidad, retorno fílmico de Alejandro Jodorowski. Este año el Festival suma una nueva sección al cine francés clásico restaurado, donde se verán películas como Los niños del paraíso de Marcel Carné y Los 400 golpes de Francois Truffaut.

INVITADOS Y JURADO
Bruno Dumont será el invitado de honor. Habrá un homenaje al director de fotografía, el chileno Inti Briones, de quien se verá su trabajo, y un póstumo homenaje a Aristóteles Picho. Entre los jurados de la Sección Oficial Ficción estará Amat Escalante (Heli, 2013), el crítico francés Charles Tesson, Paulina García, actriz de la chilena Gloria, el cubano Fernando Pérez y el peruano Eduardo Mendoza. Para la Sección Oficial Documental estará Elena Fortes, Diego Moncada y Gabriela Yepes.

miércoles, 16 de julio de 2014

La novia ideal (o Dark Horse )

Solo como comentario: el absurdo nombre dispuesto por la distribuidora responsable, que fuerza convertir a una película oscura en un "cuento de hadas" (cuestión que ocurre aunque en términos de ironía).

La descripción es familiar: Un hombre adulto y de contextura rolliza, vive con sus padres, es mantenido, gusta coleccionar juguetes y otros utensilios que compra por el internet, bonachón, aunque sin suerte con las mujeres. Es decir, el retrato de uno de los prototipos más explotados en la comedia estadounidense de la última década. Son los personajes fracasados con derecho a replantear sus vidas y aspirantes a formar parte del fantasioso “Sueño americano”. Dark horse (2011) es la historia protagonizada por uno de estos personajes egresado de dicha fábrica. Abe (Jordan Gelber), con 30 años encima, encaja a la perfección frente a todos los apelativos mencionados. Este individuo, sin embargo, no será un Jonah Hill más. Todd Solondz, director de películas sobre personajes sufriendo la rutina que les tocó vivir, le brindará a su protagonista un final distinto al clásico happy ending. Durante el largo de su filmografía, Solondz ha venido representando a personajes socialmente humillados, los mismos que sintomáticamente emergen su lado perverso fruto de esa abyección que los condena. Lo cierto es que en su última película, la perversión no vendrá de su protagonista principal, sino de la misma fatalidad. Por decirlo de otro modo, un destino impositivo e inapelable, y tal vez hasta merecido.
Abe curiosamente provoca lo que los otros personajes de Solondz causan. Existe una cierta inclinación por admirar el lado sensible de estos individuos, tal vez incomprendidos. Dentro de sus flaquezas y torpezas, existe en ellos una simpatía natural que provoca compasión y ternura. Muy a pesar, la repulsión siempre será instigadora. En medio de su carisma infantil, Abe se esfuerza por promover una antipatía propia de su comportamiento risueño y hasta ególatra. Desde su forma de vestir, pasando por su cuarto de virginal adolescente, hasta la presunción de su estridente Hammer amarillo (casi un símbolo de castración o incluso de su misma egolatría), hace de su personalidad insoportable. Dark horse en paralelo dispone en la trama a otros personajes que alteran aún más dicha hostilidad. Solondz en momentos es complaciente con su personaje, pero por otros es lapidario. En medio de una realidad “injusta” que lo castiga y hasta lo trastorna, Abe halla brotes de alivio. Es decir, su vida es un infierno con sus padres, pero la alternativa de casarse le brinda esperanzas. Abe no tendrá el consejo de padre, más si tendrá el auxilio de una secretaria, quien por cierto juega a la “hada madrina”. Lo mejor de Dark horse sucede a partir de la mitad, justo cuando la realidad y la fantasía se confunden. La fantasía como único recinto en el que Abe podrá tener alternativa a lo más cercano a un happy ending, lo que a su vez será el tránsito de la comedia negra a una racionalidad sombría, casi funesta.

viernes, 11 de julio de 2014

Jersey Boys

Decepcionante la última película de Clint Eastwood. Desde sus protagonistas esforzándose por recitar la perorata italoamericana, hasta su desacertado módulo narrativo explayado a múltiples narradores en primera persona, cualidad que dada las circunstancias expuestas más parecen aludir a una representación sitcom que a lo testimonial. Jersey Boys (2013) es fascinación para los fanáticos de The Four Seasons, o mejor aún, de Frankie Valli (John Lloyd Young), de quien se representará a modo “puntual” su carrera como vocalista dentro del cuarteto durante los años 60, y tan solo un extracto de su temporada como solista por los años 70, etapa también fructífera. En contraparte, y ajeno a nostalgias o fanatismos, el último filme de Eastwood se manifiesta también como una comedia con poca gracia (¿se imaginan a Eastwood intentando ser gracioso en territorio ajeno?, así de cómica son las situaciones); un drama epidérmico, casi desinteresado en provocar una afección sentimental que más bien depende del carisma de sus protagonistas; y, por último, sintetizando o dejando irresolutas diversas acciones. Clint Eastwood al desmenuzar la intimidad, tanto del grupo como la de Frankie Valli en forma independiente, documenta, mas no profundiza. Otras flaquezas del filme: una mafia italiana en su versión más complaciente, la biografía “de alcoba” amputada (básico en el historial de todo intérprete musical) y un final insoportablemente Glee que mancilla un tema clave del género disco. Y a propósito de esto, John Lloyd Young insistiendo en la misma modulación de voz del Valli de los 60, cuando distinta es su interpretación en la etapa de los 70. Son dos Frankie Valli distintos. Pero bueno, eso último un comentario de fanático.

miércoles, 9 de julio de 2014

El hombre duplicado (o Enemy)

Denis Villeneuve gusta de las tramas de dramática realista, aquellas que manifiestan el lado oscuro de lo humano, y, en respuesta, una cara benevolente que reacciona con misericordia. Es pues en Polytechnique (2009) el adolescente frustrado ante una masacre que no pudo detener, en Incendios (2010) el drama de una hija sufriendo el tortuoso pasado de su difunta madre, mientras que en Prisioneros (2013) un detective comprometido a encontrar a dos niñas secuestradas. Todos estos casos envueltos en una serie de hechos sombríos. Pero lo cierto es que Villeneuve es deficiente al momento de impulsar dichas historias. De pronto el peso dramático descansa solo por el punto de partida de la trama como por la ambientación caótica que promueve (el estado anímico es de lejos lo mejor del canadiense), más no por la sucesión de los hechos. Villeneuve se vuelve casi un coleccionista de titulares amarillistas. Tiene la atractiva historia, pero no la habilidad para replantearla por sí solo. Hay una dependencia del drama; asistir al enfoque real trágico. Caso Prisioneros, compone de manera efectiva el género thriller, más su habilidad detectivesca se degrada al obedecer más a los fallos dramáticos, a la vez que se explaya en la resolución de un crimen predecible.
Enemy (2013), por su lado, se aparta de este énfasis de temática tabloide. El directo retorna a una fascinación de su filmografía temprana: el cine de lo absurdo. Se manifiesta en Maelstrom (2000) donde un pescado agonizante narra la historia de dos amantes, como también en su cortometraje de corte satírico Next floor (2008) en donde un grupo de snobs deleitan un bizarro banquete. El hecho es que para ambos filmes, lo absurdo no prevalece. Es decir, no es central en su película, sino apenas un recurso para dirigir la trama que va sucediendo. Lo mismo ocurre en Enemy. El (des)encuentro de dos personajes físicamente iguales es tema central del filme. Son sus reacciones abismalmente opuestas las que generará el drama, siendo lo absurdo apenas un síntoma de las consecuencias. Vamos por el principio. Adam, un profesor de Historia, y Anthony, un actor de baja monta, serán en apariencia “el hombre duplicado”; muy a pesar, ambos denotan naturalezas contrarias. Se manifiesta así el juego de la dualidad, obsesión de muchos autores, tanto literarios como fílmicos; y Villeneuve parece no ser ajeno a dicha obsesión, no por este filme, sino porque ya en sus anteriores películas ha mostrado la doble cara de la humanidad.

Adam y Anthony son el gemelo bueno y el gemelo malo, respectivamente. Como si se tratase de una novela policial-gótica, la ambientación en Enemy es turbia, de fotografía tenue y una musicalidad sombría que hace que frustre más el espíritu del gemelo bondadoso y malintencione aún más al gemelo perverso. Villeneuve volcará esto a fin de promover la paranoia y el desorden mental. Para Adam, el descubrimiento de su doble significará un quiebre emocional. Es el estado de pánico y turbación sobre las consecuencias malignas que podrían desatar dicha revelación. Para Anthony las cosas más bien se contemplan desde un ánimo opuesto. El encuentro con su doble será su acceso hacia la liberación de lo maligno. Una especie de licencia para delinquir a fin de aprovechar la situación. Es una simulación al razonamiento de “Doctor Jekyll y señor Hyde”. Un individuo, dos formas de comportamiento distinto; siendo el lado malvado el que toma las riendas de la relación. Es el puente entre amo y sirviente, ley obedece el filme. Anthony hostigando a su gemelo, luego sometiéndolo a su malévolo plan. Mientras que Adam, indirectamente, encubriendo a su gemelo malvado.
Un detalle complementario es el oficio de Anthony. Actor, es decir, está en su naturaleza fingir ser otro. Antes de su encuentro con Adam, la doble vida de Anthony siempre fue latente. Una muestra de ello es por ejemplo su relación con una hermandad oculta o su ensayo frente a un espejo, este elemento que infiere a la doble personalidad. Por su lado, Adam, hombre de Historia y lógica filosófica, siempre ha caminado por la vía de lo empírico. En su vida no ha habido simulaciones ni apariencias. Ya con la llegada de Anthony, la lógica se ha quebrado y su discurso racional se ha visto frustrado. Es cuando lo real comienza a diluirse y lo absurdo se hace presente. La manifestación de arácnidos gigantes como una especie de síntoma mental. La tarántula es a la simbología fetichista del miedo, en principio revelándose a nivel onírico, para luego filtrarse a lo real. Es entonces cuando la rutina de Adam ha sido replanteada a costas de un suceso de poca lógica. Enemy es por el momento lo más interesante que hasta ahora ha realizado Denis Villeneuve.

lunes, 7 de julio de 2014

4ta Semana del Cine Francés: Villa Amalia y Bright Days Ahead

Dos películas con coincidencia temática. Villa Amalia (2009) y Bright days ahead (2013) se centran en la historia de mujeres maduras obstruyendo o renovando sus rutinas. En primer caso es Ann (Isabelle Huppert) abandonando todo, su matrimonio, su prolífica carrera como pianista, su departamento, su ciudad, a fin de aventurarse a un viaje que evoca a la liberación de su historial, y no solo a consecuencia de la reciente infidelidad de su marido, sino por una eventualidad más pretérita. El director Benoit Jacquot crea a una protagonista que no es víctima de una crisis, sino es dueña de un comportamiento que al final de la película tomará sentido. Villa Amalia en estructura se inicia con el desencanto de una mujer con su vida y la posterior iniciativa a replantearla. Le sigue a esto su peregrinaje como una viajera; la mejor secuencia del filme. Huppert mudando de lugares, experimentando situaciones. Aquí los diálogos se omiten y el individuo/lugar prevalece. El argumento se achica y las elipsis insinúan una finalidad contemplativa. Finalmente, al cierre la trama se renueva y la película es menos interesante. El pasado retorna, la curación de los viejos resentimientos como una especie de autoreconocimiento.
Bright days ahead es más dinámico. Recién jubilada, Caroline (Fanny Ardant) intentará sociabilizar y a la vez llenar su tiempo a través de un club para retirados. Nada parece satisfacer la personalidad activa de la mujer. La llegada de un amante, sin embargo, reavivará sus ánimos. A diferencia de otras películas sobre la infidelidad, la directora Marion Vernoux promueve dicha temática a fin de comprender los niveles de madurez entre generaciones distintas. La comedia es sobria, el drama casi es descartado. Los celos o el sentimiento de culpa pasan por el costado. Antes que estos, el criterio toma posesión en los amantes y sobretodo en el personaje de Patrick Chesnais, como el engañado esposo, quien reflexiona ante el acto con sabiduría. Bright days ahead no presume más. Al igual que en Villa Amalia posee un encanto pasajero. 

jueves, 3 de julio de 2014

4ta Semana del Cine Francés: La vida de Adele

Tal como sucedía en L’esquive (2003), Abdellatif Kechiche se vale del discurso de las aulas para ir abriéndonos paso a los razonamientos y acciones que van experimentando sus protagonistas. El personaje de Adele (Adele Exarchopoulus) está viviendo los mismos sucesos románticos o trágicos que pesa en los héroes literarios de “La vida de Marianne” o “Antígona”. Los debates entre los alumnos sobre el amor a primera vista, el peso como único vicio del agua (porque está en su naturaleza) o el sentido de la tragedia, se van cristalizando en la realidad de la adolescente en el momento en que miró por primera vez a Emma (Léa Seydoux), en el instante en que niega su condición lésbica a sus amistades o cuando las dos amantes ponen punto final a su relación, algo que para Adele resultó ser su tragedia por años. La vida de Adele (2013) te va prediciendo lo que pasará en la historia.
Sucede en las clases de literatura o filosofía que van vaticinando la resistencia a la sexualidad lésbica o el triste final que tendrá ese cuento de amor. Agregado a esto, el filme posee sus momentos de simpatía cuando juega a filosofar. Esa pregunta sobre quién alcanza mayores placeres, ¿el hombre o la mujer? Más allá de esto, no existe otro novedoso recurso en el filme. No hay una percepción de erotismo (no se confunda el sexo implícito con el erotismo), tampoco es el gran drama romántico el que carga Adele (la escena del reencuentro en el café es más un cuadro pueril que romántico). La vida de Adele finaliza de la misma forma que Cuscús (2007). No hay espacio para que su protagonista consiga un cierre benefactor u optimista.

lunes, 30 de junio de 2014

4ta Semana del Cine Francés: Augustine

Al igual que en Un método peligroso (2011), la ópera prima de Alice Winocour evoca el testimonio de un tratamiento clínico. Augustine (2012) representa la relación de médico-paciente adaptada a una reminiscencia en principio sombría y luego melodramática. En el filme de David Cronenberg se podría decir que pasa lo mismo, solo que lo sombrío es más bien visceral, esto de comienzo a fin. Ahora, en referencia a ambas perspectivas respecto a sus contextos, se podría entender una cierta lógica correspondiente a dichas miradas. Augustine temporalmente sucede en el siglo XIX. La psicología por entonces recién comienza a entender los principios de la histeria, y esto mediante los estudios neurológicos de Jean-Martin Charcot. La ciencia y, sobretodo, la sociedad aún es escéptica. El fantasma de las posesiones y la brujería aún se están disipando, muy a pesar –tal como lo afirmaría Michael Foucault–, el conservadurismo Victoriano aún sigue latente. La liberación de la sexualidad femenina como tabú; el que se manifieste este síntoma ya era motivo de restricción y, posteriormente, cuestionamiento médico desde el “poder falocentrista”. De ahí la lectura sombría, entendido también como una temporalidad aún sórdida y oscura de la historia clínica.
Respecto a la contextualidad de Un método peligroso, el psicoanálisis por entonces ya marca un ingreso a la etapa moderna de la psicología. El tabú se venía librando de sus cadenas. Era tiempo de la liberación. La sexualidad femenina como punto de interés y de estudio desmedido, intenso o visceral, tal como lo observaría Sigmund Freud como el mismo Carl Jung. He ahí las premisas que distancia a ambas películas. Mientras el personaje principal de Un método peligroso libera sus deseos sexuales, el protagonista de Augustine los reprime. Son las tácticas o reacciones de dos épocas distintas, aunque vecinas. Charcot (Vincent Lindon) no solo reconoce a la mozuela Augustine (Soko) como un mero paciente más, sino también como su útil de estudio, uno que por cierto es perfecto y que responde de manera adecuada a sus notas clínicas. Augustine es la credibilidad médica (masculina, o fálica) que precisaba Charcot para institucionalizar su hipótesis: la histeria como afección neurológica. Ya luego sucede lo que se veía inevitable. El objeto de estudio convertido en “objeto del deseo”. Más allá del comportamiento ético, Charcot se resiste a entablar “algo” con la rebeldía sexual de Augustine motivado por sus prejuicios sociales. La joven cantante y actriz Soko realiza una lograda interpretación; una que gime, se retuerce y se toca en medio de convulsiones orgásmicas; comportamiento muy adelantado a la época del neurólogo.