viernes, 13 de febrero de 2026

76 Berlinale: Iván & Hadoum (Panorama)

¿Acaso una identidad se construye únicamente desde el género? Esta es una película que nos hace atender a toda una serie de fronteras a la que cualquier persona común está expuesta. ¿Hasta qué punto no nos damos cuenta de que no somos dueños de nuestra propia identidad? He ahí el conflicto de Iván & Hadoum (2026) que asiste al melodrama como excusa para definir a un protagonista que podría ser un buen ejemplo de sujeto auténtico. Iván (Silver) es un hombre transexual. Ahora, el argumento no desea remembrar el trayecto de su conversión ya realizada. Muy a pesar, es seguro que estamos ante un individuo que ha tenido que sobrellevar o ignorar toda una serie de prejuicios, miedos y posibilidades agresivas contra su persona a fin de alcanzar lo que él percibe como lo sano para sí. Podríamos decir que la transición de Iván es prueba de que un día decidió no negar su identidad así tenga que contrariar la satisfacción de un resto. Iván es ejemplo de valentía y autorespeto. El asunto es que la ópera prima de Ian de la Rosa trata más bien de vulnerar o poner en duda esos valores que, en un contexto diferente, se podría asumir estaban asociados a Iván. Iván & Hadoum es una película en donde la batalla por definir una identidad no ha terminado.

Iván es un trabajador modelo en un almacén de plantaciones. Su futuro es prometedor, así como el de su familia, quienes dependen de él. Entonces llega un día una nueva empleada, Hadoum (Herminia Loh), y comienza el titubeo. Las dudas y los temores invaden la rutina del protagonista. Aquí tenemos una historia ya vista. Personas que se juntan, se “quieren” amar, pero las familias chocan. Algo tiene que ver aquí la herencia marroquí de la mujer. Pero hay más. Iván comienza a tener privilegios en el ámbito laboral y entonces se abre una nueva brecha. Ya no solo son las asperezas familiares, culturales e incluso las de género, sino también las laborales o, para verlo desde un sentido más amplio, las políticas. Ian de la Rosa nos recuerda sobre la compleja tarea de percibirnos en cualquier comunidad o sociedad. Son varios los mecanismos a considerar para que uno mismo pueda —o hasta decida— construir su identidad dentro de un ámbito que te pone muchas fronteras. Iván se enamora y de pronto tendrá que tomar muchas decisiones claves para poder preservar a Hadoum a su lado. Esta es una película que depende de los valores de una persona. Cuando capaz pensaba que había logrado superar a la sociedad, se ha dado cuenta que solo fue un escenario.

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