El documental Death of a Child (2017), dirigido por Frida y Lasse Barkfors, ponía al descubierto una pesadilla doméstica y social aparentemente recurrente. Esta película se encargó de reunir casos de padres y madres que olvidaron a su menor hijo en el auto en fechas que coincidía con los altos niveles de calor. Ahora, lo extraordinario y ambiguo de estos hechos es que se ponía en duda el denominativo de “negligencia”. Antes de que existiera un nombre para este síndrome, ya había un registro de personas que, consecuencia de un lapso de conducta automatizada, no pudieron impedir que sus menores fallecieran fruto del golpe de calor. Respecto al origen de esos eventos; sucede que el cerebro o la memoria, guiada o acostumbrada a cumplir con ciertas responsabilidades específicas, a veces toma el control del estado de conciencia de manera que se fabrican lapsos en que dependemos únicamente de ello. De ahí por qué a veces nos olvidamos de algo importante al salir de casa. El asunto es que hasta hace no tantos años la ciencia no nos había advertido que ese “algo” podrían ser nuestros hijos. Es una posibilidad que desencadenó varios decesos en Estados Unidos, según el documental de los Barkfors, pero que dejaba en claro que era una realidad posible en cualquier otro lugar del mundo.
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jueves, 28 de agosto de 2025
Venezia 82: Father (Orizzonti)
Basándose
en hechos reales, Father (2025), de la eslovena Tereza Nvotová, nos
cuenta la historia de un exitoso editor que tendrá la mala suerte de transitar
por la pesadilla del síndrome del niño olvidado. Al igual que en el documental
de los Barkfors, en esta película veremos a un hombre asediado por un juicio a
su moral. Aquí también el punto de vista psicológico, en cierta perspectiva, defiende
la moral del padre; sin embargo, eso no será suficiente para aliviar la carga emocional
del hombre en especial cuando se refiere al sentimiento de culpa. Alrededor del
personaje habrá agravios, actos de resentimientos y también las muestras de
apoyo; muy a pesar, el error de lo inconsciente consume, incapacita y hasta
automatiza, nuevamente, a un padre. La idea de la directora es simular el
estancamiento emocional, el trauma que impide al sujeto volver a la realidad. Father
nos recuerda qué tan complejo y hasta villano puede ser nuestro comportamiento
cognitivo al punto de anular nuestra percepción de la realidad. A propósito, lo
mejor de esta película es todo el trayecto antes del caos. Previo a saber lo
que se venía, me parecía atractiva la forma en que Tereza Nvotová generaba sus
elipsis. Eran sutiles, aunque extrañas. No como lo hizo Jean Luc Godard en su
tiempo de nouvelle vague, sino con delicadeza. Llegada la tragedia, en
retrospectiva, esa edición resulta terrorífica. La memoria es a veces
aterradora.
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